Lectura crítica de Guías de Práctica Clínica: un ejemplo

Aprovecho hoy un post de Rafa Cofiño para hacer una breve reflexión sobre la utilidad de las guías clínicas (Prevención cardiovascular: una revisión crítica). Desde que la MBE entró en nuestras vidas en no pocas ocasiones nos vemos desbordados en nuestra capacidad de resolver nuestras preguntas clínicas en base a nuestra propia búsqueda y evaluación de la mejor evidencia disponible.

Las guías de práctica clínica son recomendaciones desarrolladas de forma sistemática para ayudar al profesional sanitario y al paciente a tomar las decisiones adecuadas en circunstancias clínicas específicas. Su objetivo es elaborar recomendaciones explícitas con la intención definida de influir en la práctica de los clínicos.

Este texto está recogido literalmente de la introducción del documento “Instrumento AGREE”. Se trata de documento colaborativo internacional muy conocido, que intenta servir de herramienta facilitadora de la evaluación de la calidad metodológica de guías de práctica clínica. Y es que en no pocas ocasiones las guías clínica difieren mucho de ser (como se evalúa al pasar un “test” AGREE):

  • Rigurosas en su elaboración: con clara referencia al proceso utilizado para reunir y sintetizar la evidencia, los métodos para formular las recomendaciones y para  actualizarlas.
  • Claras: en cuanto al lenguaje y formato de la guía.
  • Aplicables:  haciendo referencia a las posibles implicaciones de la aplicación de la guía en aspectos organizativos, de comportamiento y de costes.
  • Independendientes: tanto en sus recomendaciones formuladas como en el reconocimiento de los posibles conflictos de intereses por parte del grupo de desarrollo de la guía.

El documento que nos aportaba Rafa en sus post en un visión crítica de una de las Guías más difundidas recientemente como es la adaptación española de la Guía Europea de Prevención Cardiovascular en la Práctica Clínica, realizada por el Comité Español Interdisciplinario para la Prevención Cardiovascular (CEIPC).  Realizada por  Félix Miguel-García y publicada en la Revista Española de Salud Pública me parece un documento que a pesar de su contundencia resulta de fácil lectura.

Lecturas que creo muy recomendable, tanto la Guía como el artículo crítico. Espero que os guste.

2 Respuestas a “Lectura crítica de Guías de Práctica Clínica: un ejemplo

  1. Gracias por tu comentario Carlos. Un honor para mi.
    Este blog está orientado a la formación de residentes. Trasmitirles la necesidad de espíritu crítico continuo sin caer en el “nihilismo” a veces no es fácil, pero el camino es interesante.

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  2. Magnífico post. Enhorabuena. Y qué decir del artículo de Félix Miguel. Como siempre, demoledor en su análisis y contundente en sus conclusiones. A ver si sus reflexiones, comentarios y críticas no caen en saco roto. Necesitamos guías para tratar a los pacientes basadas en la mejor evidencia disponible, rigurosas y que antepongan los intereses de los pacientes a cualquier otro. En fin, poco a poco. Que parece que esto no cambia, pero vamos que volamos…
    Un saludo.

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